
A través del juego, los niños y niñas desarrollan el lenguaje, exploran y conocen los objetos que los rodean,sus familiares, juguetes, animales, su rutina; expresan su corporalidad,desarrollan su inteligencia, se integran socialmente. El juego debe darse en un contexto de afectividad para que el niño y la niña se encuentren en todo momento, en un ambiente de amor y cariño que estimule sus capacidades potenciales.
Jugando el adulto puede mostrar, enseñar, preguntar, responder, orientar escuchar y hablar con relación al universo de seres, objetos, situaciones y conocimientos que nos rodea.
